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jueves 1 de marzo de 2012

Nellys, mis amigos también son diferentes

Hay quienes llaman "amigos" a todos los que los rodean.
Yo no. Una palabra como "amigo" es un título que se gana
con el esfuerzo de la solidaridad, de la capacidad de dar
y de escuchar.
Quizás algunos piensen que no tengo muchos amigos.
Es probable que sea cierto. Prefiero tener pocos, pero buenos, muy buenos.
Mis amigos son verdaderamente diferentes.
Los he encontrado a lo largo de la vida
en muy distintos lugares de la infancia, de la juventud,
de la alegría y de las dificultades.
Sé que son mis amigos porque la vida nos ha puesto a prueba
y hemos podido demostrar realmente que estamos unidos
por algo único.
Mis amigos son distintos y quizás no hagamos una fiesta
todos los días, pero se que cuento con ellos y que no se ocultarán
si los necesito.
Quizás no usen corbatas, ni zapatos de tacón, quizás no sepan
qué cubiertos tomar en una cena de lujo, pero están allí,
siempre listos para brindarme la magia de su compañía.
Es probable que se aburran y bostecen en algunos lugares de moda,
pero jamás mostrarán desinterés cuando escuchen
mis problemas (yo también escucharé siempre atentamente los suyos).
Mis amigos y mis amigas son muy diferentes
y quizás no sepan muchas cosas, pero saben que los quiero
y que son especiales para mí.
Tal vez algunos son un poco locos, capaces de mojarse descalzos
bajo la lluvia o de adoptar un cachorro callejero sin hacerle preguntas,
pero precisamente por eso son auténticos
y verdaderamente diferentes:
por eso los quiero, por eso son mis amigos y por eso nos buscamos constantemente.

Gracias a todos mis amigos, los de siempre, los de antes, los de ahora y los que lleguen a mi vida.

lunes 27 de febrero de 2012

-La gente que me gusta- por Mario Benedetti


Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.

A estos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.

Me gusta la gente que con su energía, contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.

domingo 19 de febrero de 2012

Cronos y Kairós

Hoy...


...Los griegos tenían dos dioses del tiempo: Cronos y Kairós. Cronos era el dios del tiempo cronológico, cuantitativo, el tiempo de los calendarios y de los días que se suceden sin destino. Kairós, el dios de lo vivido, de los instantes únicos. La cultura tiene que ver con este dios de la experiencia del momento oportuno. El alma de un pueblo está en los relatos que guardan la memoria de tales momentos de epifanía. Troya es la locura visionaria de Casandra, el temblor de Paris en los brazos de Helena, la desesperación de Príamo ante la muerte de Héctor. Es un mundo que ha dejado de pertenecernos, y basta con ver los monumentos que presiden nuestras calles y plazas. Generales de dudosa reputación, políticos rancios, alegorías simples, escritores y pintores sin demasiado interés: un mundo cuyas historias nadie recuerda, es todo lo que tenemos. Para volver a hablar necesitamos recuperar la memoria de los bellos relatos. Sherezade, así, podría tener una estatua a la entrada de las bibliotecas; el capitán Achab, en las dársenas de los puertos; y Eros y Psique, en las zonas más umbrías de los parques. La figura de Tom Sawyer podría acompañar a los adolescentes en sus paseos en barca, y la de Mowgli a las familias que van al mercado a comprar. “Tenemos la misma sangre tú y yo”, les decía el niño lobo de El libro de la selva a los animales. Se me objetará que son personajes de ficción, pero ¿qué es la ficción sino el esfuerzo de explorar la verdad? El hombre no puede alimentarse sólo de realidad. Necesita relatos que le permitan transformar las pequeñas circunstancias de su vida en algo significativo y precioso que pueda compartir con sus vecinos. Por eso es tan decisiva la cultura. Si la comparamos con una hoguera lo que importa, como decía Benjamín, no es hablar de la madera que la alimenta sino del misterio de la llama que la hace arder. Sólo ella “custodia un enigma: el de la vida”. Avivar esas llamas es lo que necesitamos. Lejos de los magnos eventos, de los congresos anunciados a bombo y platillo, de las inauguraciones llenas de autoridades somnolientas y de los tristes manuales de autoayuda, la verdadera cultura es algo tan simple como preguntarse qué oculta el corazón de una niña de 13 años.


Where're you?

Un beso.

viernes 10 de febrero de 2012

Esta semana ¡Tulipanes!

Esta semana no hemos comprado Astromelias, preferíamos los tulipanes, por una conversación que tuvimos el fin de semana recordando nuestro viaje a Amsterdam y las ganas de volver a repetir, pero claro...este año, ya veremos si viajamos de otra forma que mentalmente y claro, si hacemos un viaje será, sin lugar a dudas a Islandia. Es nuestro país de referencia, es el lugar al que aspiramos, porque últimamente solo tenemos ganas de mudarnos de país.

¡Menos mal que al llegar a casa, llego al mejor sitio del mundo y siempre hay flores, las sonrisas de la tierra!

miércoles 8 de febrero de 2012

Mi última adquisición


Esta es nuestra última adquisición, llegó a casa antes de ayer y ya tiene su lugar de honor. Por las tardes, cuando más matices tiene la luz, se crea una profundidad increíble en la atmósfera del cuadro, parece que estuvieras dentro.
Sí, bueno, seguimos en crisis, pero el arte y los artistas son más necesarios que nunca en éstos tiempos de horror, vaciedad y adebacle en los que nos han metido los que se están haciendo de oro a costa del hambre de muchos.
Y no digo más, que me enfado. Voy a seguir disfrutando de mi última adquisición.

Mi penúltima adquisición.


Se que son tiempos de crisis, pero el año pasado Rafael Picó, compañero del Insti, nos invitó a la inauguración de su exposición "X- la incógnita" en Yecla y cuando entré a la sala de exposiciones, me sentí observada por tantos ojos...en realidad se trataba de la transformación del paisaje urbano, de una vuelta de tuerca más de su trabajo, pero mi sensación en la sala, fue que todos esos cuadros estaban llenos de ojos y que miraban. Me gustaron todos, me enamoraron algunos, pero me sedujo éste cuyo título es "Gastemos todo nuestro dinero" y eso en tiempos de crisis, y eso acompañado de dos monigotes que enseguida supe que éramos Alberto y yo y que íbamos a gastar todo nuestro dinero en esa obra. Así fue, con las facilidades de pago que nos proporcionó el artista. Gracias Rafa.