sábado, 14 de enero de 2012

Por todo lo que estoy recibiendo

Quiero compartir esta canción, como forma de agradecimiento, por TODO lo que estoy recibiendo. Estoy completamente de acuerdo:


"Cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da, nada es más simple, no hay otra norma, nada se pierde, todo se transforma".

MUCHAS, MUCHAS GRACIAS.


viernes, 13 de enero de 2012

Astromelias


La primera vez que vi esta flor, fue hace dos años en un mercado; pasaba desapercibida entre otras flores más luminosas, más aromáticas o que se han ganado una reputación por ser símbolos en algunos acontecimientos, pero la Astromelia es mi flor por sencilla, simple y duradera.

El año pasado, mi amiga Elody pasó un fin de semana en casa y el sábado fuimos al mercado y ella quería hacerme un regalo, así que me compró flores, compró mis flores. Estuvieron alegrando mi cotidianidad durante dos semanas, y cuando ya habían perdido su esplendor, era sábado y fui al mercado a por mi ramito de Astromelias. Desde entonces, se ha convertido en una costumbre y cuando no hay en España, porque aquí la temporada acaba de empezar, él, el florista, las trae de Holanda, un país experto en el cultivo de todo tipo de flores.

Como cada dos semanas nos encontramos y charlamos, se ha establecido una cordialidad entre él y yo y me cuenta anécdotas de cuando él trabajó en Amsterdam, o en París, de como eran sus jefas, siempre del género femenino, y todo lo que aprendió de ellas. Como que la sensibilidad y el gusto normalmente van acompañándose en un camino fácil y sencillo y que lo que en un lugar significa algo triste o feo, en otros puede resultar un signo de distinción. Me contaba que en París, su última jefa colocaba a la entrada de casa crisantemos ¡algo impensable en nuestro país! donde esa flor se asocia a los difuntos. Y que donde más ha aprendido sobre las flores ha sido en Holanda ¡está claro por qué!

El caso es que siempre que pasan quince días y nos encontramos, nos alegramos de vernos y compartimos unas palabras para júbilo del día, aunque siempre gana él, que me deleita ese día y los otros 14 que tengo las flores en casa.

jueves, 12 de enero de 2012

En respuesta a tu misiva


Perdón por el atrevimiento, pero hay algunas cosas que quisiera compartir contigo.

Yo, que no soy ave nocturna, ni encuentro la inspiración en el silencio, que necesito la luz del día para apreciar los colores y así, como decía Picasso, si han de venir las musas, que nos pillen trabajando. En esas ando.

Como doy por aclarada mi precipitada respuesta, me centraré en lo que me hicieron sentir tus palabras, que fue sobre todo gratitud. Si en algo he contribuido a la alegría, me doy por satisfecha y más; seis años son muchos años y lo peor de nuestro espíritu es que termina acostumbrándose a todo, por eso, si dentro de ti existen inquietudes, deberías abrirles las puertas de par en par, primero para que entre la luz donde antes solo había oscuridad y silencio y segundo, porque es muy egoísta quedarse cosas para uno si van a terminar ahí, muertas o encerradas.

No es nada nuevo, pero vuelvo a animarte, por si alguna vez se te olvida, ¡libera tu alma!, ¡libera tu mente! y disfruta de esa liviandad que proporcionan algunos placeres cotidianos. En mi caso, la lectura es tan necesaria como la comida, es el alimento más necesario de mi dieta diaria, aún teniendo en cuanta ciertos riesgos, los asumo, y tengo siempre presente a Don Quijote, pero ¿qué le vamos a hacer si con la edad que tengo aún soy una idealista? Me temo que ya hay que gastarme así.

¡Tanta palabra para decirte algo que ya sabes!, ¡que has sido el descubrimiento del año! y que voy a esforzarme mucho por cuidar esta amistad, porque has sido toda una sorpresa.

No se de quien es la siguiente frase, pero resume esta relación planetaria y así me despido, Selene.

"Cuando crees que ya no va a pasar nada más, llega el mundo y te sorprende".

miércoles, 11 de enero de 2012

El estudio del pintor


Después de un tiempo haciéndome la valiente para llamar a Manuel Colmenero y poder visitar su taller, al fin ayer realizamos la visita. Además de tener el privilegio de acompañar a su padre, Manolo Colmenero, nuestro abuelo del 15-M que me pidió permiso para acompañarme al taller de su hijo, porque desde que le caducó el carnet de conducir, hace un par de meses, dispone de menos independencia debido a los achaques de la edad.

Nunca me he desprendido de cierta inquietud artística que me acompaña desde los 6 años aproximadamente, desde que mi padrino me regaló las primeras acuarelas, pero aunque tengo la voluntad, reconozco que carezco de talento, en fin, nadie es perfecto.

El taller es un espacio amplio (nada que ver con las buhardillas de Montmatre en París) y muy luminoso. Comparte el espacio con otros pintores y han tardado tres años en encontrar su rincón allí. El recinto, fue una fábrica y se han inventado la forma de calentar un espacio frío, reciclando. La chimenea está hecha de desechos y la leña son palés que retiran las fábricas de al rededor. Lo sorprendente es que es un pequeño hogar, con diferentes espacios y ¡hasta una mesa de pin pon! como los altos ejecutivos, supongo que los pintores también necesitan despejarse.

Cada uno de los tres que comparten ese espacio, tienen estilos muy diferentes, con lo cual, beben, comen, se alimentan de cosas muy diferentes, que comparten y que sirven de aperitivo para un nuevo aprendizaje.

Cuando comenzó a enseñarnos y explicarnos un poco la trayectoria de su obra, me sorprendieron los carboncillos, el óleo, es el óleo y Manolo ya se ha convertido en un experto en la materia, consigue la luz y la profundidad que se propone incluso en los ejercicios del momento, en la pintura rápida, en el apunte. Pero sus carboncillos... son en tabla, nada de papel y ha conseguido personalizar la técnica llegando a lijar pequeños trozos para descubrirnos el material que hay detrás. Tiene de todos los tamaños, empezó por los más pequeños y terminó con una tabla cuadrada de 2x2 que parecía una Arcadia Perdida de la antigua Grecia, pero que en realidad era un paraje de la zona, a 50 metros del taller. ¡Precioso!

Hubo un paisaje, de la carretera de Bonete que me guiñó un ojo, así que no pude evitar preguntar el precio y ¡claro! le he pedido que me lo guarde, se lo pagaré en varias veces, pero la atmósfera, el espacio y la distribución de los elementos además de los materiales, tan humildes que los puedes fabricar tú mismo, una tabla de madera y un carbón...ufff .

Me dijo que podía llevármelo y que ya se lo pagaría, pero aún no he decidido donde voy a colocarlo, si en el salón para compartirlo con todo el mundo o en la habitación para disfrutarlo en la intimidad.

Ha sido una auténtica experiencia.

lunes, 9 de enero de 2012

Ibn Alhouria Wanni

Hay una canción que habla de despedidas, pero más que una despedida, esto es un hasta pronto. Mi amigo Fateh, que llegó a mi vida en calidad de profesor de árabe y que permanecerá en un puesto que se ha ganado solito en calidad de amigo, se marcha a los campamentos. Me gustaría decir que vuelve a su país, pero aún hoy en día, después de 35 años, el Sáhara Occidental no está reconocido como Estado. Como sé que lo voy a encontrar en mi vida en muchas otras ocasiones, insisto en que es un hasta luego. Lo imaginaré en ese océano de arena que es el desierto y como aún no lo conozco, pero pienso mucho en su inmensidad, parece la excusa perfecta para visitarlo. Conseguiría así varias cosas a la vez, entender a mis hermanos, vivir una experiencia mística, recuperar a mi amigo y que me enseñara esas dunas mecidas por el viento, esa inmensa luna que él retrata para materializarla y compartirla cada vez que va y para disfrutar de la generosidad de ese pueblo nómada.
Bueno Fateh, todo esto es solo para darte las gracias, por la entrega sin condiciones, por la generosidad en tus enseñanzas, por estar siempre, incluso cuando parece que no estás o que no puedes. Deseo de todo corazón y con una gran emoción que consigas todos tus propósitos, que desaparezcan todos los problemas que ahora te mantienen en vilo y que regreses renovado, sonriendo y con ese turbante en la cabeza con el que impones autoridad y respeto, pero que te sienta tan bien...recuerda que me tienes que enseñar cómo se coloca.
Yo por mi parte prometo dejar señales en el cielo, por si en esa noche fría, en medio de las dunas, oteas el cielo y las encuentras. Porque siempre voy a estar ahí.
Gracias maestro.
gracias amigo
SUKRAN.

sábado, 7 de enero de 2012

"La otra espera" Teresa Maciá Gosalvez


Entera

Si juntamos tu musicalidad con mi rima,
y cambiamos leyes en los congresos
reivindicando con lo nuestro
el derecho a sentir...
Combinando la decisión con el deseo.

El mundo sería mejor;
para mí, por lo menos.


Hace unas semanas llegó a mis manos un librito de poesía. Esto es fantástico cuando no lo esperas, cuando el que te lo ofrece es amigo y cuando la escritora es su hermana. Y es odioso, porque digas lo que digas, vas a molestar a alguien, al libro, al amigo o a su hermana.
Aún así, me voy a aventurar y mencionaré que las imágenes de todo el libro son carnales, que se respira la juventud y el amor en muchos de sus versos y que aunque en conjunto no parece que todos los poemas sean de un mismo libro, supongo que es una compilación, porque debajo del título aparece entre paréntesis (2007-2010).

El libro se estructura en cuatro partes que en realidad son seis, la primera es Amor, pero ni es ese su título, ni los poemas dan pistas salvo por los números romanos; le segunda camada lleva por título "Los nombres de Olivia" y de ahí, he seleccionado dos, tal vez no sean los mejores, pero son los dos en los que más veces me he detenido; la tercera es "El estado funambulista" donde paseas por distintos lugares en cada poema y la cuarta se titula "Fósforos" porque son como llamaradas y a veces como hogueras. Termina con seis haikus y alguna otra sorpresa.

Espero impaciente la publicación de su segundo libro. Y espero que su hermano quiera prestármelo.

Perdón por el atrevimiento, Teresa.


Cántico a Nina
a Nina

¿Sabes?
Yo no te necesito.

Amor
Sólo es que te hecho de menos
te lo aseguro.

Todo el mundo parece alegre en la ciudad;
su casa, su perrera,
su terraza para tomar.
¿Pero qué hago yo con éstas ganas?
infestada de ti,
enferma de ti.
Busco el encuentro
con los besos ajustados,
todos los que podría darte,
todos los que te daría.

¿Sabes?
Yo no te necesito, Amor.
Solo es que te echo de menos...
Y lo grito
Y lo grito.
Te aseguro; al viento estoy gritando.

Fiel al encuentro
o al espiarte mientras achico quejas,
súplicas de amor...

Yo no te necesito, amor
solo es que te echo de menos.
Te lo aseguro,
te lo aseguro,
amor.